Este domingo 8 de septiembre se veneró en toda Cuba y en muchas partes del mundo el día de la santa patrona de Cuba: la Virgen de la Caridad de El Cobre.
Desde ayer en la noche muchos feligreses iniciaron una peregrinación desde la Iglesia de San Francisco hasta el poblado de El Cobre, comunidad en la que se encuentra enclavada en las alturas de una colina el santuario donde se encuentra la virgen adorada.
La santa misa fue realizada en horas tempranas de hoy por el arzobispo de la iglesia católica Monseñor Dionisio García Ibáñez.
En horario de la tarde, en SANTIAGO DE CUBA, como ya se hace costumbre muchas personas esperaron en las inmediaciones del arzobispado las palabras de monseñor y la salida de la virgen en procesión, desde la sede central católica, bajada por toda la calle Aguilera hasta llegar a la Cátedral de la ciudad, próxima a cumplir sus 500 años de erigida.
Una multitud de santiagueros escoltaron al carro que llevaba la imagen sagrada, orando y rezando por el bienestar del pueblo cubano.
Se hicieron varias paradas en las intersecciones de Enramadas y Paraíso, Aguilera y San Agustín, Calle Reloj, Carnicería ( frente al Gobierno Provincial) y por último en el parque Céspedes hasta llegar a la catedral.
Monseñor Dionisio en sus palabras de oración, pidió por las familias, los enfermos, por el bienestar de los niños, los presos, por qué el pueblo cubano no pierda el amor por el prójimo, que seamos responsables y solidarios entre nosotros, que las circunstancias por la que atravesamos no nos ponga duro el corazón.
En sus sabias palabras pedía tambien que las autoridades sean cada vez más justas, que dicten leyes que estén más a favor del pueblo y por su bienestar, tal y como lo dijera José Marti un día: » Por todos y para el bien de todos».
Un acto de Fe y Esperanza al que todos los cubanos de aquí y de allá se unen en oración en esta fecha, pidiendo para su familia, amigos y personas allegadas.
Para conocer mejor sobre la virgen de la Caridad de El Cobre:
Un icono religioso une a todos los cubanos: la Virgen de la Caridad del Cobre. La patrona de Cuba es venerada lo mismo por católicos practicantes y seguidores de las tradiciones de la santería afrocubana como por cubanos en el exilio y repatriados.
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, o la Virgen de la Caridad del Cobre o simplemente Cachita, es una de las advocaciones de la Virgen María que fue proclamada Patrona de Cuba por el Papa Benedicto XV en el año 1916. La imagen fue coronada canónicamente por el Papa Pío XI el 30 de diciembre de 1936. Posteriormente, en un viaje realizado por Juan Pablo II a Cuba en 1998, coronó con gran dignidad a la Virgen como Patrona de Cuba.
La imagen mariana se venera en la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba. Benedicto XVI le otorga el 26 de marzo de 2012 la Rosa de Oro de la Cristiandad con motivo del cuadringentésimo aniversario de la aparición de la imagen.
El Papa Francisco en su visita a Cuba en septiembre de 2015, y con motivo de la conmemoración de los cien años de la consagración de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre o «Cachita», como la conocen los cubanos, por parte del Papa Benedicto XV, decretó el Año Santo Excepcional de la Misericordia.
Según recuentos de la época, su imagen apareció en 1612 o a principios del 1613, en la Bahía de Nipe, la mayor de Cuba, situada en la costa norte de la región oriental de la isla.
Con toda probabilidad la imagen de madera, según costumbre, se colocó en el mascarón de proa (donde se solían colocar la imágenes bendecidas para que el barco fuera protegido de galernas y huracanes) en un Galeón hundido donde viajara un illescano (naturas de Illescas, localidad española situada en la provincia de Toledo, actual capital de Castilla – La Mancha, donde se veneraba y de donde muchos de sus habitantes emprendieron la llamada «ruta de las indias»)
Historia de la imagen original de Illescas
Historia de la imagen Como todas las imágenes antiguas ésta también tiene su tradición, que nos dice fue realizada por el evangelista San Lucas en Antioquía y traída a la ciudad de Toledo por San Pedro apóstol entre los años 50 y 60, cuando éste viajó a Hispania.
Debió pertenecer a San Ildefonso, cuando era arzobispo de Toledo y en el año 636 vino a Illescas a fundar un monasterio de la orden de San Benito, donde coloca la imagen de la Virgen.
- Con la llegada del Cardenal Cisneros a la villa de Illescas, el monasterio de San Ildefonso debía estar en ruina, por lo que se pasó la imagen de la Virgen, a la capilla del Hospital de la Caridad que acababa de levantar el Cardenal. En esta primitiva capilla la Virgen debió obrar sus primeros milagros, entre ellos el de Francisca de la Cruz, en 1562.
- La Virgen que hoy se admira en el Santuario es una talla del siglo XIX, pero se conserva una más antigua, posiblemente del siglo XIII. Lo más probable es que con la invasión musulmana se destruyera la imagen de la Virgen que trajo San Ildefonso en el siglo VII, pero tras la reconquista hacia el siglo XII o XIII se debió realizar una réplica de la anterior, una talla de la Virgen sedente con el Niño en brazos, seguramente morena y de estilo románico.
- Hacia el siglo XVI, cuando llega a España la moda de vestir a las imágenes, se le serró la cabeza y las manos para poderla engalanar con los mantos que la regalaban. Y ya en el siglo XIX, se decide sustituir el rostro moreno de la Virgen antigua por uno más blanco y sonrosado, que es el hoy contemplamos.
La Virgen de fuera de Illescas
El gran fervor y admiración sentido por la Virgen de la Caridad propulsó la realización de réplicas de esta imagen que fueron llevadas a distintos puntos de España como Calatayud, Sanlúcar de Barrameda, Requena, etc., y puntos de América.
- Sabemos de la existencia de documentos antiguos, que se encuentran en el Archivo General de Indias, que hacen referencia a la venida de la Virgen de la Caridad a las serranías de cobre de Cuba. Según estos escritos un illescano, Francisco Sánchez de Moya, capitán de artillería, recibió el 3 de mayo de 1597, un mandato del Rey Felipe II para que se fuera a las minas de la Sierra del Cobre a defender aquellas costas de los ataques de piratas ingleses.
- A sus vez se le hizo el encargo de erigir una pequeña iglesia, lugar donde los soldados y mineros pudieran acudir a encomendarse y pedir sus suplicas a la tan adorada imagen de la Virgen de la Caridad.
- Este Capitán mandó tallar en Toledo antes de su partida hacia ese nuevo mundo, una replica de la Virgen de la Caridad y de esta manera poder seguir sintiendo cerca la protección de su Virgen amada.
La leyenda nos cuenta que en Cuba fue avistada por tres esclavos: un muchacho negro de 10 años (Juan Moreno) y dos hermanos de pura sangre india (Juan y Rodrigo de Hoyos), que trabajaban como esclavos en las minas de cobre de la región. El trío ha quedado bautizado en la imaginería cubana como «los tres Juanes».
En un relato que se conserva en el Archivo de Indias de Sevilla, hecho bajo juramento eclesiástico «setenta y cinco años después del suceso», el esclavo negro Juan Moreno contó cómo ocurrieron los hechos.
Los jóvenes, que habían ido en busca de sal, divisaron la imagen de la Virgen con el Niño Jesús en brazos –la misma que hoy es objeto de veneración por los cubanos– que se acercaba flotando en una tabla, donde podía leerse la frase «Yo soy la Virgen de la Caridad».
El santuario inicial se construyó de manera improvisada, empleando hojas de guano y tablas. Tras múltiples sucesos misteriosos ocurridos en torno a la imagen, ésta fue llevada al que sería su santuario definitivo, a poca distancia de allí, en la cima de una loma cercana a las minas de cobre.
Daina Dominico
Referencias bibliográficas:
https://es www.wikipedia. org
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Author: sntgcuba
